“A veces la palabra solo representa una manera, más hábil que el silencio de callar”

Jean Paul Sartre





lunes, 6 de agosto de 2012

DESATORMENTÁNDONOS



El otoño con su armonía de ocres suspiraba desde el sur. Ella venía huyendo de la primavera  y cruzaba resuelta aquel parque foráneo; a su paso, la estridente percusión de hojas secas lograba acallar solo por unos segundos el embravecido soliloquio de las contradicciones. El frío hostigaba sus huesos y le sugería posibles conspiraciones cosmológicas en su contra. Estaba escindida pero decidida, no más dudas mordientes, ni excusas pertinaces, ni el constante someterse a la usura de los errores cometidos e inducidos, no más infructuosos esfuerzos por amalgamar destinos esquivos. La culpa enturbiaba las conclusiones, ella sabía perfectamente que su devoción por las metáforas la tornaba peligrosa, y ensayaba consolaciones filosóficas para usar en caso de emergencia.
Los postulados lúgubres de la soledad que merodean ciertos atardeceres, lo encontraban sentado en aquel banco, esperándola, maldiciendo su cita a ciegas con el desamor y aquella verdad tardía encharcada en remordimientos. Así lo halló ella, taciturno y vencido. La sinuosidad de su mirada predecía la victoria de la distancia, y ella se miró en sus ojos y pudo ver el dolor que subyace tras lo eterno que tiene todo retorno. Entrelazaron los cabos sueltos por la fatalidad, hubo palabrería obvia, silencios benevolentes y resignación. Derramaron sobre las heridas todo el amor subsistente,  para poder firmar la tregua definitiva que los eximió del  capcioso y obligado final feliz.


6 comentarios:

  1. Me encantó, maravilloso! marabrilloso!
    Besos Hermosa!

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    1. Está como el bosque, como el príncipe, como el valle.....Ud. está encantado, encantado por mí.

      Besos!!!!

      La encantadora de serpientes.....

      Pd: el príncipe más que encantado está entangado, le pido discreción con este dato, no lo vaya divulgando por ahí,shhhhh!!!!

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  2. los cabos sueltos por la fatalidad...esos suelen ser condenatorios...pero increibles, como la culpa que enturbia conclusiones, tambien me condena

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    1. La culpa nos condena a todos. Igual con el tiempo algunas condenas se cumplen y uno se libera. Por ejemplo: ahora a vos el pucho ya no te condena. Bien ahí Zappa!!!Besos!!!

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